Mi historia trata de una chica, que se despierta por la mañana para ir al instituto.
Ella baja a comprar el pan y sus amigos y vecinos la saludan, hasta ahi todo era normal.
Pero, no sabe que al llegar al instituto no iba a encontrar a nadie.
—¿Qué habrá pasado?
—¿Dónde está todo el mundo?
—¿Qué eran aquellos ruidos extraños?
servido por laxaxi
1 comentario
compártelo
No sabías el motivo, pero querías seguir dibujando e intentando buscarlo.
Decidiste salir a dar un paseo por el parque, para ver si veías más dibujos.
Mientras paseabas, entre los árboles del parque viste como un muchacho salía de un descampado.
Corriste para averiguar si había hecho algun dibujo.
Al entrar al descampado te diste cuenta que sí había un dibujo. Volviste a correr con todas tus fuerzas, para ver si lo alcanzabas.
Girastes la esquina, distes varias vueltas por alrededor, pero no le encontrabas...
Decidiste volver al descampado, para dibujar uno al lado del suyo, para que la proxima vez que él fuera lo viera.
Comenzaste a dibujar, cuando escuchaste la sirena de la policía, note importaba, lo único que querías era acabarlo. Cada vez el sonido de la sirena se acercaba más pero no podias parar de dibujar a pesar de todo.
La policia llegó al lugar y te detuvo. Esa noche la pasaste en la cárcel, pero a tí no te importaba ya que terminaste el dibujo.
servido por laxaxi
1 comentario
compártelo
Un día me levanté a las 8:50h. Me vestí y fui de camino al instituto.
Salí a la calle y saludé a mis vecinos, a los amigos que iba encontrando por la calle...
Llegué al patio de mi amiga y esperé a que bajara; ella tarda como siempre, yo seguí esperándola abajo, pero no venía. Así que decidí marcharme sola al instituto.
Cuando llegaba vi que en el portón no había nadie, en ese momento pensé que sería porque llegaba tarde al instituto.
Pero, seguidamente entré por la puerta y el instituto estaba vacío, no había conserjes, ni profesores, ni alumnos...
—¿Será que hoy es sábado?—dije.
—No, era imposible era miércoles— dije seguidamente.
Iba por el pasillo, cuando abrí la taquilla y saqué los libros. En ese momento escuché voces extrañas, y a continuación escuché como todos se reían a carcajada limpia.
Y ahí estaba yo en pleno instituto, solitaria, y sin saber de donde procedían esas voces y risas.
servido por laxaxi
1 comentario
compártelo
Tus ojos me miran y me dicen que me odias, y que no me soportas. Yo capto tu mensaje y aparto la mirada. Se que no quieres hacerlo pero lo que no quieres es reconocerlo” Esas fueron mis últimas palabras. Mi último suspiro antes de morir, antes de dejar de existir. Voy a contaros como morí y quién fue mi asesino, un hombre que me odiaba sin razón y me mató sin compasión, un hombre que vivía en mi misma casa y dormía debajo de mí. ¿Por qué lo hizo? No lo se. No se como pudo hacer algo así, mi hermano, a quién le tenía por una persona amable y cariñosa, respetable y respetuosa. No pensaba que la muerte era de esta manera, creía que era como antes de nacer, nada, pero me equivoqué.
Una mañana calurosa, me encontraba en mi oficina, como todos los días, escribiendo papeles y pasándolos por ordenador. El calor era tan agobiarte que tenía puesto el aire acondicionado al cien por cien. A esas horas mi hermano estaría en casa, tumbado en el sofá viendo su programa favorito y bostezando cada cinco minutos.
Las doce de la mañana, iba siendo hora de recoger e irse a casa y hacer lo mismo que mi hermano,recogí rápidamente todos los papeles y los guardé en una vieja carpeta.La escalofriante mirada de mi hermano se interpuso en mi mirada. Me llevé un susto espantoso. Pero me incorporé y le saludé. No recibí respuesta a mi saludo.. Vi como se agachaba y cogía una piedra y segundos después vi como me la empotraba en la cabeza.
Abrí los ojos lenta y perezosamente, miré a mí alrededor. Me encontraba en un sitio cerrado, pero muy luminoso, en una habitación y no sabía que iba a ser de mí. Mi hermano me había metido ahí.
Pero ¿por qué? No tenía ni idea.
De pronto la puerta se abrió y tras ella apareció mi sombra con un cuchillo de cocina entre sus manos. Dio unos pasos hacia mí y dijo:- Hasta aquí llegó la vida. Entonces le dije, mis últimas palabras:- tus ojos me miran y me dicen que me odias, que me repudias y no me soportas. Yo capto tu mensaje y aparto la mirada. Se que no quieres hacerlo pero lo que no quieres es reconocerlo. Entonces comprendí y con razón que aquella persona que dormia debajo de mí y vivía en mi misma casa, era mi sombra.
servido por laxaxi
1 comentario
compártelo
Mi historia trata de mi asesino. Una persona que vivía en mi casa, que dormía de bajo de mí. Una persona que me odiaba sin razón, que me mató sin compasión.Ahora me resigno a "vivir muerto" Así fue mi muerte...
servido por laxaxi
sin comentarios
compártelo