Argumento historico
Tus ojos me miran y me dicen que me odias, y que no me soportas. Yo capto tu mensaje y aparto la mirada. Se que no quieres hacerlo pero lo que no quieres es reconocerlo” Esas fueron mis últimas palabras. Mi último suspiro antes de morir, antes de dejar de existir. Voy a contaros como morí y quién fue mi asesino, un hombre que me odiaba sin razón y me mató sin compasión, un hombre que vivía en mi misma casa y dormía debajo de mí. ¿Por qué lo hizo? No lo se. No se como pudo hacer algo así, mi hermano, a quién le tenía por una persona amable y cariñosa, respetable y respetuosa. No pensaba que la muerte era de esta manera, creía que era como antes de nacer, nada, pero me equivoqué.
Una mañana calurosa, me encontraba en mi oficina, como todos los días, escribiendo papeles y pasándolos por ordenador. El calor era tan agobiarte que tenía puesto el aire acondicionado al cien por cien. A esas horas mi hermano estaría en casa, tumbado en el sofá viendo su programa favorito y bostezando cada cinco minutos.
Las doce de la mañana, iba siendo hora de recoger e irse a casa y hacer lo mismo que mi hermano,recogí rápidamente todos los papeles y los guardé en una vieja carpeta.La escalofriante mirada de mi hermano se interpuso en mi mirada. Me llevé un susto espantoso. Pero me incorporé y le saludé. No recibí respuesta a mi saludo.. Vi como se agachaba y cogía una piedra y segundos después vi como me la empotraba en la cabeza.
Abrí los ojos lenta y perezosamente, miré a mí alrededor. Me encontraba en un sitio cerrado, pero muy luminoso, en una habitación y no sabía que iba a ser de mí. Mi hermano me había metido ahí.
Pero ¿por qué? No tenía ni idea.
De pronto la puerta se abrió y tras ella apareció mi sombra con un cuchillo de cocina entre sus manos. Dio unos pasos hacia mí y dijo:- Hasta aquí llegó la vida. Entonces le dije, mis últimas palabras:- tus ojos me miran y me dicen que me odias, que me repudias y no me soportas. Yo capto tu mensaje y aparto la mirada. Se que no quieres hacerlo pero lo que no quieres es reconocerlo. Entonces comprendí y con razón que aquella persona que dormia debajo de mí y vivía en mi misma casa, era mi sombra.

Lhosty dijo
O.o
17 Diciembre 2008 | 07:21 PM